Calle Méndez Álvaro, 56. 28045 - Madrid
+34 648 20 20 80
gestion@amigosempresarios.es

El valor de nuestras empresas

Jorge C. Juárez Ayuso, Socio de Pleno Derecho de la AEAE, Fundador y Director General de SIGHORE-ICS

Como ser humano, me gustan las personas y como profesional también me gusta la tecnología. ¿Podremos llegar a una tecnología humanista, o sea colaborativa?

Jorge C. Juárez. Socio de Pleno Derecho de la AEAE

El empresario de cualquier ámbito, se tiene que hacer esta pregunta: ¿Qué valor tiene mi empresa? No solo en el aspecto crematístico, que es importante. Pero sin duda no el más importante y diferenciador.

¿Qué valor aportan nuestras empresas a la sociedad? Gran pregunta, con difícil respuesta.

Desde mi punto de vista, las empresas de hoy en día tienen que ser socialmente responsables. Que contribuyan a la mejora de la sociedad, aportando riqueza en puestos de trabajo, rentas, servicios, soluciones y pago de impuestos (aunque es el que menos nos gusta, pero necesarios), entre otros.

En el sector HORECA, las empresas tienen que aportar un valor al consumidor. Este valor puede ser funcional, operacional o social, pero desde luego el más interesante es el valor emocional. El cliente quiere tener una experiencia diferente, recordar algo de su paso por nuestro local o empresa. Esta diferenciación se consigue con mucho trabajo y esfuerzo, pero nos aporta clientes leales, siendo el mayor activo intangible para las empresas. Estos clientes nos dan una ventaja competitiva versus nuestra competencia.

“Si trabajas solo por el dinero, nunca lo conseguirás, pero si amas lo que haces y siempre pones al cliente primero, el éxito será tuy”. Ray Kroc, propietario y alma de McDonald’s.

Llegar a este objetivo de éxito de la cita anterior no es fácil. Hay que conocer muy bien las necesidades del consumidor, de nuestro producto o servicio. Trabajar constantemente en la mejora continua de nuestras empresas, en todos los ámbitos. Tanto internos como externos. Es muy importante tener el producto, servicio o solución que atraiga al cliente, pero sin una buena organización de la empresa, puede ser un gran fracaso. El cliente interno es sin duda una de la parte de la empresa más difícil de gestionar, pero sin nuestros trabajadores, la rueda de la empresa, no funcionará correctamente. Tener un personal fiel y responsable es sin duda otro de los mayores activos de nuestras empresas. En este apartado encaja sin duda la cita del escritor J.P. Sergent: “El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización”.

Al final, la empresa socialmente responsable y competitiva aporta un beneficio social y, por lo general, se convierte en una empresa rentable. Algo muy importante para éstas y una de sus finalidades. Contribuye a la mejora de la sociedad, y nos aporta una reputación positiva y reconocimiento social.

Entonces ya nos podemos hacer la pregunta ¿Qué valor tiene nuestra empresa? Y sobre todo, ¿qué aporta nuestra empresa a la sociedad actual? La respuesta sin duda nos la darán nuestros clientes. No hay mayor certificación que esta.